🔸 Karla Ivette Gómez, la mujer detrás del carismático personaje que se volvió viral en el Mundial 2026, dejó atrás los años de vivir en un local comercial improvisado tras ingresar a un programa del INVI.

 

#CDMX | El Pato Merlín, uno de los personajes más virales y queridos por la afición nacional e internacional durante el Mundial de 2026, volvió a captar la atención pública, pero esta vez por una causa completamente ajena a sus habituales bailes y ocurrencias en las calles. Su familia dio un giro radical a sus condiciones de vida al recibir un nuevo hogar a través del Instituto de Vivienda de la Ciudad de México (INVI).

La noticia fue dada a conocer por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, durante su conferencia de prensa matutina de este viernes, en la cual realizó una videollamada en vivo con Karla Ivette Gómez, la mujer que cuida y da vida al famoso personaje animado.

A pesar del rotundo éxito y las millones de reproducciones que el Pato Merlín acumulaba diariamente en las redes sociales en el marco de la justa mundialista, la realidad que enfrentaba su familia en el día a día era sumamente compleja.

Durante la transmisión, Karla Gómez confesó conmovida que, antes de recibir este beneficio, habitaba junto a sus hijos dentro de un pequeño local comercial ubicado en la intersección de las calles Vértiz y Arcos de Belén, en la alcaldía Cuauhtémoc.

«Nosotros, antes de conocerla, vivíamos en un local… No decíamos esto por temor a que la delegación nos lo pudiera quitar, entonces siempre decíamos que vivíamos en una casa cuando no era cierto. Ya no estamos vulnerables», recordó Karla, aliviada por la seguridad que ahora posee.

La mandataria federal explicó que el caso llegó a sus manos luego de que la propia Karla se acercara a plantearle su precaria situación de vivienda. Ante esto, Sheinbaum detalló que se trabajó en estrecha coordinación con la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, para incorporar de manera prioritaria a la familia dentro de los esquemas financieros del INVI.

La presidenta fue enfática al aclarar que el inmueble no fue otorgado como un regalo o concesión gratuita, sino que está sujeto a un programa institucional formal donde los beneficiarios se comprometen a realizar los pagos mensuales correspondientes, adaptados a sus posibilidades normativas.

Con este logro —que se suma al reciente registro oficial del personaje como marca ante el IMPI—, la familia del Pato Merlín consolida una estabilidad económica y social que les permitirá continuar alegrando las calles del país con una perspectiva de vida mucho más tranquila y segura.

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